Eres un fantasma-.
Me lo repetías días y noches acostados en la cama.
Era cuando el licor no funcionaba,
cuando el polvo blanco se hacía cristal falso,
cuando el pasto se convertía en sólo nicotina
y cuando mi mente quedaba completamente en blanco
Y me convertía en fantasma.
Cerraba las cortinas intentando escapar
de esa capa de smog o de ese sol alegre.
Porque envidiaba el día,
ese que vive como si jamás se fuera a acabar.
Entonces salía de noche.
El frío acompañaba mis mejillas y mis ojos lloraban;
el abrigo de piel falso- porque no mato animales-,
las botas modernas con tacos,
ese cigarro que no es más que una compañía
Intentaba olvidarlo,
bebía sin placer,
fumana incontrolada,
ocultaba esas cicatrices con mis pulseras desordenadas.
Pero las veían, y me preguntaban.
No corre la sangre roja;
a veces salta y mancha todo el baño.
Duele pero no tanto,
pero al día siguiente no hay nada, sólo cicatrices
Sigo haciendolo -aunque ya no me ayuda-.
Tampoco los antidepresivos
cuya dosis ya es enorme.
Y para que hablar de fumar;
solo es sueño pero no me alegro.
Soy un fantasma, me decías.
Tú que hablas como yo,
que no me dejas en paz,
que me conoces mejor que Él.
Eres un fantasma.
lunes, abril 21, 2008
Fantasma
obra de Lisa von der Forst cuando el reloj daban las 12:06 p. m. .... ... ** 0
Suscribirse a:
Entradas (Atom)